12/03/2005

Carta Vieja



Si tuviera que ordenar los vinos presentados por Carta Vieja, sin duda los peldaños bajarían así: Cabernet sauvignon 2003 Reserve, del valle de Loncomilla; Pinot noir 2003 Selección, valle de Casablanca; Chardonnay 2003 Reserve, valle de Casablanca; Syrah 2003 Selección, valle de Loncomilla; Merlot 2004 Classic, valle de Loncomilla.

El cabernet: de nariz fresca y complejidad frutal, con notas frescas de frutos rojos y salvia, elegantes y finas; boca aterciopelada y suave, con una fruta ensamblada con la madera; fácil de beber. Interesante y de una complejidad sin laberintos.
El pinot, con un color intenso que habla de bastante extracción, una fresca nariz de frutos rojos, pero un frescor goloso. Boca madura pero, igual que en nariz, fresca, con una acidez ligeramente punzante. Rico final de cherries. El chardonnay, con una nariz alegremente expresiva para la variedad, con mucho membrillo y algo de piña madura, de vainilla y coco y un despiadado cuerpo glicérico, vibrante. El syrah, muy maquillado. Nariz avainillada, boca golosa y con notas de frutos secos, sabores nogados, especias dulces que no tienen desenlace, sólo un camino plano. Y el merlot, una artillería de notas verdes, desde hojas de zarzamora y parra hasta pimentón y toda esa lata piracínica. Hay algo de fruta fresca, de chispa, pero sin madurez.

14:00 Anotado en Catas | Permalink | Comentarios (0) | Email esto

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